Como ministros creemos
que Žsta porci—n de las escrituras
encierra Direcci—n y Destino para todo
creyente. Si bien, hemos aprendido
desde la cuna que la violencia genera
m‡s violencia, nosotros recibimos
a travŽs de Žste pasaje un panorama
que implica violencia, el entorno
de toda guerra.
Por ello, el EjŽrcito Victorioso de Dios
est‡ conformado por hombres
y mujeres comprometidos en oraci—n,
ense–anza y servicio para derribar
con violencia todo argumento
que se levanta contra el conocimiento
de la libertad que significa la persona,
as’ como las ense–anzas de Jesœs.
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